martes, 26 de abril de 2011

Panfleto


Si describiera bien la tarde
En que muerto iba y venia
A mi la rara armonía
Que desoigo
Siempre que la suerte
Se pone en contra mía,
Cuando descanso en los
Pórticos del sueño
Y no alcanzo a la mujer muerta
En el pozo de mis deseos,
Podría enmudecer de frio
Quedar anclado al brillo opaco
Y oprimir mi pecho
De terror y violencia.
Tantas veces quieto
Y solo vivo por lo que se mueve
La fascinación
Del viento
y nada mas
la fascinación
del péndulo, y nada mas
entonces
la tarde cae en la ciudad
su luz naranja por todos los edificios
y la sombra de un pájaro
llamado Gonzalo Rojas
me dice que la poesía chilena
es un elefante blanco
de viaje al polvo.

lunes, 26 de julio de 2010

En la mediania


Hay en el trozo descubierto
la estacion a donde concurren
a cerrar los ojos
implorando a Dios
con plegarias sin voz
enjaulados del sudor
y legitimos pudores
que nauseabundos terminan
en nada.
Ahi, la sombra de
una madre
sin crusifijo
ni fe,
nos ensuciaba la palabra
en la fantasia de la transmutacion
lograba de manera sistematica
hacer de nosotros creyentes en
la conveniencia,
era no morir aveces,nunca
a la par que rodaba el recuerdo
de esta manera
tres veces habria que matar
a un muerto
3 veces volveria a vivir,
persistiendo con garras
y dientes
en los tornillos
bajo el mar,
para que no haya olvido
para que nadie te entierre
en las laderas del olvido,
y volver a mirar
esos arboles, que te escuesen los ojos
que te dejan ciengo
en un cielo oscuro, que solo
da malos presagios
de la idea de volver,
pero
sera volver, y
rescatar todo de las laderas del olvido.

martes, 27 de abril de 2010

Tropicalia.


Escribir en el trópico
En una lengua que ya no puedo hablar
Aparece del silencio
Esa reminiscencia
Que se hace sensible
En las noches
Cuando veo lejos
El horizonte de
La juventud y la leche
Callejones húmedos
Fueron con sus enredos
Sus matas de pelos
Los que me dejaron jadeando
Apoyado en la pared
No hay llanto
En esto
Ninguna posibilidad
De salir a declamar poemas
Cuando las luces se enciendan
En la cantina
Pagare la renta de este mes
En la ciudad dónde me encuentre
La noche
Una posibilidad en lo frio
Del trópico
Una suerte
De los guijarros
De la ternura cuando yo
Ya no esté por aquí.

viernes, 16 de abril de 2010

Harlem; escena uno.


Cuando en Harlem hace frio
Y las botas no cubren de ese hielo,
Ves las calles ladeadas a las doce del día,
Harlem, como Santiago,
Tiene un color de fantasma,
Y pocos lugares donde tomar un café gratis,
Nadie te dice que no te metas en problemas,
Quisieras, pero nadie te dice,
Fue en esas ciudades donde conociste
Lo que es vivir sin amor
O un lugar tibio y a salvo,
Chicos de quince años
A los que aun nadie les decía que los amaban
Nadie les había hecho su comida especial,
O las buenas noches antes de dormir,
Entre el sueño oías los autos
Preguntando desde tu cama
En qué lugar estaría la amistad
Luego
Es el sonido de quienes
Te quisieron algún día
El incendio que arde en tu casa,
Y así será que;
Caerás en un espacio enorme
Cuando sea otoño en Harlem
Cuando sea otoño en Santiago,
Serán los pájaros estivales
Con el canto seco de los
Qué bien mueren
Solo una parte
De lo que no expresaras
Será escribir
Como escuchando las risas
De alguien tímido
Porque sabe que la felicidad es muda
Lo que podrás hacer
Cuando el mundo se esté apagando,
La piel negra de tu imaginación
Tendrá una benigna respuesta
En el frio, cuando pases
Delante de los centinelas
De Harlem y Santiago.

lunes, 1 de febrero de 2010

Puerto


Circulan en cúmulos

Cegadores y blancos

Tambaleando

Con los dientes a la vista

Indefinidamente feroces

Desfiguran los límites,

Los contornos

Sometiendo los cuerpos

Y arden esos fluidos

Que como anestesia

Aplacan una angustia que no aterriza

Que no tiene casa que nombrar

Bajan los cerros

A mirar los graneros del mar

O algún casual barco naufragando

A los rostros

Como consignas se estrellan

Y suenan atronadores

Dejando piedras en la ebriedad

En el frio y el terror

Transformando la lujuriosa y frágil

Relación que pactaban con el mundo

En destemplada indiferencia

Y mueca apática

Comiendo de la tierra y el mar

Intoxicarse sentado en las bencineras

De un puerto que se aleja

Y se aproxima

De una orfandad que bajo las farolas

Se defiende en la ausencia

Que asume la mirada

Que da la mirada

Ciega de quien huele el mar y sus peces muertos.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Stevie Wonder.

Una flor azul aparece
Es un espejismo de la sed

Hace estragos con la ansiedad
Con unas inconcientes sonrisas
Que torpes desde lo candido intentan algo
Comunicar

Acoger en el delirio
En la locura del viaje
Sin timón, resplandeciente y opaco a la vez
De libertad.

Para abrir los ojos como aerolito
Hacia el cielo después del descalabro
Y la ferocidad

Existe un sosiego en el centro de
La calamidad
Algo adentro que acaece, como un crack.

Se ve la lluvia golpeando los trenes
Nortinos, que como fantasmas
Que como milagros, mojan también
Tu poca ropa

Hay algo físico que tensiona tu cuerpo
En la caminata
Un dejarse en pedazos balbuceando
Tu disponibilidad para casi todo

Si no fuera por el temblor
Con que te llama la muerte
El amor

Un reptil hambriento del color
Del olvido desparrama el poco futuro que pensaste
Y los años de la voluntad
De pérdida,
Del perderse, como un vicio
Como un irse hacia abajo
Y tocar lo sublime desde algo parecido
Si no igual, al abismo

En las carreteras grises, como animales huyendo en estampidas
Los anhelos se desesperan, se multiplican

Surgen guerras en la imaginación
Con sus mártires
Sus muertos
Sus horribles desgracias
Se hace un silencio
Del tamaño del desierto

Y el espacio no tiene un fin
Legible
Un sentido real real
Se fecunda la razón entonces, en símbolos
Que varían como las estaciones
Nacen tormentas y un sol terrible
Por lo bello brillante aparatoso
Hay calles descomunales
Que se desintegran en estas luces llenas de lujuria

Enfermedades ávidas de bocas
De lenguas
Que sanen su exceso
En el precipicio de una cama gastada

Una fiebre por extraviarse
Entre mesas
Por donde solo oyes murmullos, directo
A tus oídos, como secretos
Como un tintinear de vasos
Quisieras abrir el misterio
El futuro sideral
Tragarte los venenos de la esperanza
Por que nunca esperaste nada de la vida
Y por que piensas que todo es verdad.

sábado, 17 de enero de 2009

des destino

Y ahora lo banal esta bien, lagrimas banales
de un sentimiento banal, la movilidad de
la disociacion que se viene, un desconectar
un bloquear para que nadie le diga
nada
para que nadie le pueda preguntar por usted
las cosas son asi
todos sabemos
y si no sabemos somos muy idiotas
a quedarse solo entonces
nadie quiere un cacho, despues de succionar
despues de manipular los contornos
las confianzas.
Acuerdese que yo le creia todo, acuerdese
me contaba de todos y de nadie, siempre eran mejores
los años pasados
ahora las calles promisorias son los laberintos
salvajes de mi poca pericia
no mas detevtives ni investigacion en mi
todo Dove para ellos
un coro que no habla
unos dioses mudos, y el destino mio que lo pavimentan otros.